Historia destacada · Plaza del Casco Antiguo 31, Casa Bajo Santa Ana (esquina C/ Wąski Dunaj / Piwna)
La leyenda de la muchacha emparedada
Contada por: Leyendas de Varsovia
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Voz: Nova (ES)
Según la leyenda, cuando se construía o reconstruía la casa (probablemente en el siglo XVI, en tiempos de la familia Kazuba), el propietario ordenó a un albañil que emparedara en los muros a una hermosa muchacha. En distintas versiones, era la hija del propietario, una sirvienta o una víctima al azar.
Hay tres explicaciones habituales del 'por qué'. Un sacrificio constructivo — una vieja superstición pagana, común en toda Europa, según la cual un edificio sería más duradero y afortunado si en sus cimientos o muros se 'ofrecía' a una persona viva, sobre todo joven e inocente. Otra versión habla de venganza o celos: el propietario, celoso de la muchacha, habría ordenado emparedarla viva. En la tercera versión la joven es castigada por traición — en algunas variantes habría tenido un romance con el albañil.
La leyenda es un motivo típico del folclore varsoviano, similar a otras historias de personas emparedadas en los sótanos del casco antiguo. No hay pruebas históricas — es un relato popular que añadía misterio a la vieja casa.
La Casa Bajo Santa Ana es una de las más antiguas de la plaza y conserva auténticos elementos góticos, entre ellos una figura de Santa Ana con la Virgen y el Niño en un nicho. Durante las restauraciones y la reconstrucción no se encontraron restos humanos en los muros. Hoy es un hermoso edificio histórico con una rica historia — en 1937, por ejemplo, se celebró aquí la primera reunión del Club Democrático.
Según la tradición cristiana, Santa Ana fue la madre de María y la abuela de Jesús. La expresión 'Anna Samotrzeć' no es un apellido ni un apodo de la santa. La palabra en polaco antiguo 'samotrzeć' significa 'en tres'. En el arte, es una representación de tres personas de generaciones sucesivas de una misma familia: Santa Ana, su hija María y el pequeño Jesús. Este motivo simboliza la maternidad, el cuidado y el vínculo entre generaciones.
Leyendas similares de personas emparedadas existen en muchas ciudades antiguas de Europa. Son parte de antiguas supersticiones constructivas que hoy sobreviven solo como una oscura curiosidad en los relatos sobre la vieja ciudad.
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